Empatía

No quiero (y, aunque quisiera, no sé ni me pega) ponerme como Pérez-Reverte cuando estuvo de moda decir que había que leer a Chaves Nogales, pero yo ya leía a Alice Munro antes de que le dieran el Nobel, como tantas personas por otra parte y por fortuna.

Él tenía una desesperada necesidad, como yo la tengo ahora, y no siento compasión por él, y no siento no haberla sentido.

Así acaba el capítulo X de su cuento “El autobús de Bardon”, incluído en el volumen Las lunas de Júpiter: yo lo he encontrado y leído en la página 159 en la edición de DeBols!llo de Random House Mondadori del año 2012.

Léanse el capítulo entero y, claro, también el cuento, porque difícilmente van a encontrar una descripción de la empatía tan certera como ésta.

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