Antonio Muñoz Molina: “La noche de los tiempos” (Seix Barral, 2009)

Javier Antón - Muñoz Molina y su noche

“Ahora las puertas se cierran para siempre tras él y su presencia desaparece sin huella por los lugares que atraviesa, como cuando avanza por el corredor de un hotel y dobla una esquina y ya es como si no hubiera estado nunca.” (p. 18).

“La brevedad del engaño lo hacía más intenso, igual que su irrupción inesperada.” (pp. 29-30).

“…abandonarse sin remordimiento a la pasividad del viaje;” (p. 33).

“Una iluminación inminente que se deshacía sin rastro en puro abatimiento. Y sin embargo, no sabía cómo, el cuadro empezaba a surgir, o el poema a escribirse, persistiendo por sí mismos, con un empeño en el que no intervenía del todo su voluntad debilitada por el escepticismo y por el simple paso del tiempo.” (p. 60).

“Tal vez él, Moreno Villa, no había tenido nunca que esforzarse demasiado, y de ahí procedía su propensión a la desgana, la facilidad con la que cambiaba de propósito o se daba por vencido; desgana de heredero de una posición escasa, pero que le permite vivir sin otro esfuerzo que el de no aspirar a mucho, acomodándose a una inercia somnolienta, una abulia de clase media de provincia española.” (p. 69).

“…concediéndole intacta la felicidad de todo comienzo de viaje, la perfecta absolución de las próximas dos horas,…” (p.78-9).

“Uno deja de tener cuarto de baño, cama limpia, agua corriente, y qué pronto se degrada. Muy pronto y a la vez muy poco a poco.” (p. 87).

“Veían al hombre completo, no los borradores precarios que lo habían precedido,…” (p.116).

“Sin creer ya seguía esperando; la pérdida o el decaimiento de la fe no eliminaban la expectación del milagro. Algo vendría sobresaltándolo todo” (p. 121).

“…su dosis barata y azucarada de mentira, la mentira cordial sobre el cumplimiento de los sueños que no engañaba a nadie y sin embargo ayudaba a vivir.” (p. 242).

UW Digital Collections - Dirigible balloon in flight over the soldiers camp (Flickr)

4 Comments

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  2. Buenas citas, sí señor, Muñoz Molina nos deja muchas pistas en el libro para que el que quiera indagar más allá disfrute cómo él lo hizo a la hora de escribirlo. Mejora la imagen de un denostado Negrín por la historiografía española. Descubre al poeta y pintor Moreno Villa, tal olvidado por todos, que fue un personaje importante para la Generación del 27. Un Azaña honesto y superado por los acontecimientos. Y un Ignacio Abel, que es el personaje total.

  3. Las citas son buenas porque su autor lo es más. El tamaño de la obra me obliga a presentarlas en varias entregas y aprovecharé para redactar algunas palabras de todo aquello que me ha sugerido la lectura del libro.

    Gracias por la visita y el comentario, paisano de Miguel Hernández.

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