Perseverantes hasta el final; o algo menos

La perseverancia es la acción y el efecto de perseverar, y este verbo indica que se continúa haciendo lo ya comenzado o simplemente se sigue existiendo.

Gato Verde - Perseverancia... (Flickr)
Gato Verde - Perseverancia... (Flickr)

La perseverancia, por tanto, se puede reducir a esto último: a dejarse llevar por la inercia y continuar viviendo donde las circunstancias nos han puesto, pero esta actitud está muy cercana a la indolencia y al conformismo y no parece adecuado asignarle una palabra tan larga y sonora, con esa mayoría de es, esa etimología latina (¿cabe alguna duda?) con el prefijo “per-” blindando la raíz severus (severo, aseverar) para, así, “persistir en la seriedad” según Joan Coromines.

Por eso casi todos tenemos otro concepto de la palabra, algo en apariencia más idealista, más cercano a la obcecación, a la consecución de un logro que nos estaba destinado (por la sangre, por nuestro lugar en la Historia, por la divinidad imperante), a la ceguera que conduce a negar que a veces hay que claudicar. Por eso, ¿continuará Madrid -a la cabeza su alcalde Gallardón- optando a ser sede de algunos juegos olímpicos, sea en el 2020 o en el 2024? ¡Qué bonitos logotipos tienen que surgir con los colorines olímpicos y el número 2020!

De la última pregunta nacen otras: Cuando se abandona el empeño que dio lugar a la perseverancia, ¿ya deja el sujeto de ser perseverante?, ¿hay que calificarlo entonces directamente de dejado? Por otro lado, ¿en qué momento la perseverancia pasa a ser cabezonería?; tomando el ejemplo anterior: ¿hasta cuándo Gallardón y su equipo van a seguir siendo constantes y trabajadores, y en qué instante vamos a empezar a calificarlos de tercos y porfiados?

Falconaumanni - Feriaalgeciras.jpg (Wikimedia)
Falconaumanni - Feriaalgeciras.jpg (Wikimedia)

P.D.: La antigua plaza de toros de Algeciras se llamaba “La Perseverancia” y estaba situada sobre lo que ahora se conoce como plaza de Andalucía: nótese que, al ser trasladada, nada de lo que se ha edificado allí (diversos centros comerciales de varios tipos) ha tenido gran éxito: ¿será la maldición que dejó sobre el terreno la propia denominación del edificio?

Por último, hay quien recuerda un mitin sobre el referéndum de autonomía de Andalucía en este demolido coso con Rafael Escuredo como principal orador y algún grupo de rock andaluz, como Triana o Alameda. ¡Da miedo pensar en los lustros que han pasado desde entonces!

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