Paul Auster: “La música del azar” (Anagrama, 2006)

“La velocidad era la esencia, el goce de sentarse en el coche y lanzarse hacia adelante a través del espacio. Eso se convirtió en un bien por encima de todos los demás, un hambre que debía satisfacer a cualquier precio. Nada de lo que le rodeaba duraba más de un momento, y puesto que un momento seguía a otro, era como si sólo él continuara existiendo. El era un punto fijo en un torbellino de cambios, un cuerpo detenido en absoluta inmovilidad mientras el mundo se precipitaba a través de él y desaparecía. El coche se convirtió en un santuario de invulnerabilidad, un refugio en el que nada podía herirle ya. Mientras conducía no llevaba ningún peso, ni la más ligera partícula de su vida anterior le estorbaba.” (p. 19).

porrusalda - The music of chance - Paul Auster (Flickr)
porrusalda - The music of chance - Paul Auster (Flickr)

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