Mi gata fue cosmonauta

A mi gata la hemos tenido que llevar al veterinario a que la operen. Por sus circunstancias, en su vida futura no iba a tener mucha relación con otros semejantes suyos, y si así ocurriere, no querríamos que se quedase preñada en un descuido, nuestro y suyo, por virgen e inocentona.

Para esta intervención es necesario sedar completamente al animal, por lo que, además del riesgo añadido de cualquier operación, también existe el peligro de que la mascota no vuelva a despertarse, y al hacerlo, como es común en cualquier operación, suele ser traumático el regreso a la consciencia, al post-operatorio que llaman los entendidos.

jmslayer - Ulalume astronauta. (Flickr)
jmslayer - Ulalume astronauta. (Flickr)

Un rato después de la intervención, la gata empezó a despertarse y no creo equivocarme al afirmar que para ella aquello debía parecer otro planeta: las piernas no le respondían como antes, su equilibrio y agilidad estaban muy mermadas y no sentía fuerzas ni para beber o comer. Cuando comprendió la situación hizo lo más sensato: dormir y dormir.

AHTOH.Y - Yukio Mishima (Flickr)

Dos días más tarde ya empezó a volver a la vida, me refiero a la vida de los demás, pues ella no había dejado de seguir viviendo su vida, aunque fuera en suspenso. Y entonces empezó a notar la fea cicatriz que el veterinario le había dejado, que más parecía que le habían hecho una cesárea de octillizos, pues de regalo le habían dejado tres puntos como dientes de cremallera listos para ser descubiertos por la gata en su primer aseo. Efectivamente, tras percatarse de ellos, una de sus principales obsesiones fue arrancárselos con los dientes, pues ella mejor que nadie sabía que esos nudos estaban allí de más, que no pertenecían a su cuerpo. Así que no hubo más remedio que procurar algún medio que evitase que se los arrancase, que es muy borrica, o, exagerando, que nos diese el espectáculo de encontrárnosla un día con la barriga abierta y lo de dentro afuera: ni que se tratase de Mishima dando su último espectáculo al pueblo japonés y como herencia para sus futuros lectores occidentales. Evisceramiento hacia la inmortalidad del escritor que a mi gata le conduciría a la muerte en busca de la simetría.

¿Quién es capaz de convencer a un animal de que se esté quieto, de que el mareo se le pasará, de que es mejor que espere tranquilo y quieto durante unas horas, de que los puntos, aunque feos y puñeteros, están ahí para ayudarle y que no debe tratar de quitárselos? No sé si el señor César Millán, el conocido “encantador de perros”, el Dog Whisperer, también utilizará su maestría con los felinos, pero aunque así fuera no creo que consiguiera nada de mi gata. Ese remedio fue conseguirle con urgencia un collar isabelino, para evitar que se tirara de los puntos. Así se le llama a un trozo de plástico rígido que, a modo de embudo, se ciñe al cuello del animal y se va ensanchando conforme se acerca hacia su cara; toma su nombre de cierto accesorio de la llamada moda isabelina, y para muestra un botón:

Tomada de http://cateblanchett.net
Tomada de http://cateblanchett.net

El dichoso collar, sin embargo, no estaba hecho para ella, o viceversa, y al menor descuido se las ingeniaba para sacárselo de la cabeza, así que hemos tenido que aceptar que no lo llevara puesto y que con la lengua y los dientes se toque los malditos puntos cuando se le antoje.

Ya libre de ataduras, mi gata ha concluido su periodo estelar y sigue con su vida anterior, con la vida regalada de un futbolista de élite: comiendo, durmiendo, jugando,…,  sin dar un palo al agua. Denle una pelotita de papel de aluminio y verán lo que no es capaz de hacer Messi.

5 Comments

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  2. LETRA DE LA CANCION ROSARIO FLORES – MI GATO (DE LEY)
    algo en especial va suceder
    que estan los poros de mi piel
    gritan mi nombre
    esa luz me empieza a molestar
    mis pupilas brillan mas en la oscuridad

    una estraña fuerza viene a mi
    ya no se ni distinguir
    la diferencia entre el bien i el mal
    agua y que me empuja en la sandaaa
    a vivir en libertat
    en los tejados de esta gran ciudad

    uyuyuy mi gato hace uyuyuy
    uyuyuy mi gato hace ayayayaya
    uyuyuy mi gato hace uyuyuy
    uyuyuy mi gato hace ayayayaya

    algo en especial siento vacio
    la luna llena va salir
    bailan mis duendes
    espero una sorpresa en especial
    mi cuerpo empieza a tiritar
    dame noche camino

    un camino voy a recorer
    la luna se podra en mis pìes
    gritando mi alegria
    siete vidas tengo que cumplir
    aguantare hasta sufrir que este misterio lo comparto junto a ti

    uyuyuy mi gato hace uyuyuy
    uyuyuy mi gato hace ayayayaya
    uyuyuy mi gato hace uyuyuy
    uyuyuy mi gato hace ayayayaya

    uyuyuy mi gato hace uyuyuy
    uyuyuy mi gato hace ayayayaya
    uyuyuy mi gato hace uyuyuy
    uyuyuy mi gato hace ayayayaya

    uyuyuy mi gato hace uyuyuy
    uyuyuy mi gato hace ayayayaya
    uyuyuy mi gato hace uyuyuy
    uyuyuy mi gato hace ayayayaya

  3. Miauuuuuuuuuuuu,no tengo ingenio.Buaaaaaaaaaaaa,Buaaaaaaaaaaaaaa.
    Pero mientras no aparezcan esos “dos marditos roedores”……

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