Muy de Marcial

Hoy un homenaje a una de las indiferencias más espontáneas que he visto en mi vida. La de Marcial por su blog.

Marcial es un compañero de trabajo, pero cuando lo conocí realmente fue en el Tarpo5, en los meses de invierno. Allí nos hicimos amigos.

http://www.turronpico.com/ampliaciones/4019.jpg

Bueno, Marcial tiene cosas buenas y malas como tenemos todos. Pero hoy me centraré en dos características muy suyas.

Primera. Tiene el don de caer bien a todo el mundo. Marcial es el típico que llega por primera vez a un lugar e inmediatamente se mete en el bolsillo a los que están por ahí. Tal vez sea por su cara de niño bueno. Unos le aceptan inmediatamente como un amigo íntimo; otros como el hijo que nunca tuvieron y a quien pueden dejarle su legado (no te llames a engaño, que la herencia que algunos te quieran dejar no va a ser monetaria, sino de otra índole, ya sabes: moral, anecdótica, algunos consejos…). En cambio, el don de la oportunidad no lo conoce demasiado bien, que para una vez que le puede vender el billete a uno de sus ídolos, Pablo Carbonell, está el tío en la cafetería tomándose un menta-poleo o un Cardhu, que no recuerdo:

Carmen Gil - El marciano Marcial (Algar Editorial)

Segundo. Siente una pasión que no sé definir por su trabajo, por todo lo que esté relacionado con su carrera, con el periodismo y el marketing: que si un “post” sobre Chávez, que si unas camiseticas de la compañía para los pollitosperdóncontroladoresdeautos…, en fín… Y de ahí esta entrada dedicada a él, al maestro o a Dios que de pronto parece haber perdido la fe en sí mismo, pues de 13 entradas en su bitácora en el mes de marzo y de 6 en cada uno de los meses siguientes hasta junio, ha pasado a ninguna en el presente, pero es que el tío además no asoma la cabeza ni la pluma por ningún lado, ni para defenderse ni para aclarar el asunto ni para crear nuevas polémicas que le beneficien…

Bueno, todo esto es porque hoy he visto un nuevo amanecer desde el control de autos para Tánger en el puerto de Algeciras y, sin tener por qué, he sentido la misma añoranza que él nota ahora en bañador desde la playa de Los Lances cuando recuerda que una vez él también fue taquillero, allá en autos… Por favor, mirad esta foto:

Javier Antón - Control de autos hacia Tánger

Como punto y final, creo que no es necesario indicar que de Marcial no tengo ninguna imagen disponible, así que he puesto a su tocayo el marciano y el vídeo del gran maestro de las artes marciales. Marcial, quillo, que tus fans te queremos ver otra vez en acción.

2 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s