José Saramago: “Caín” (Alfaguara, 2009)

13 Noviembre 2009

P. Medina - Hijos de Caín (Flickr)

“Como una cosa, en principio, no va sin la otra, es probable que otro objetivo del violento empellón que el señor les dio a las mudas lenguas lenguas de sus retoños fuese ponerlas en contacto con las interioridades más profundas del ser corporal, las llamadas incomodidades del ser, para que, en el porvenir, y con algún conocimiento de causa, se pudiera hablar de su oscura y laberíntica confusión, a cuya ventana, la boca, ya comenzaban a asomar.” (p. 12).

“Quién ha desobedecido mis órdenes, quién se ha acercado al fruto de mi árbol, preguntó dios, dirigiéndole directamente a adán una mirada coruscante, palabra desusada pero expresiva como la que más.” (p. 19).

“Es muy sencillo, maté a abel porque no podía matarte a ti, pero en mi intención estás muerto, Comprendo lo que quieres decir, pero la muerte está vedada a los dioses, Sí, aunque deberían cargar con todos los crímenes cometidos en su nombre o por su causa.” (p. 40).

“La historia de los hombres es la historia de sus desencuentros con dios, ni él nos entiende a nosotros ni nosotros lo entendemos a él.” (p. 98).

“Caminos a la vista, en absoluto, desde aquí se podría llegar a todas partes o a ningún lado, como destinos que se renuevan o que tal vez hayan decidido esperar mejor ocasión para manifestarse.” (p. 135).

wallyg - Paris - Musée d'Orsay: Cormon's Caïn


Renacimiento mogol

10 Octubre 2009

 Alejandro_Cortés - Fernando Quiñones (Flickr)

Alejandro_Cortés - Fernando Quiñones (Flickr)

A la lectura se le denomina en muchas ocasiones aventura, y no creo que sea un símil equivocado. Es aventura y es expedición y descubrimiento: a veces se halla El Dorado y otras la decepción. Por la época en que leí La canción del pirata de Fernando Quiñones, también encontré Los mares del sur de Vázquez Montalbán en la biblioteca de mi tío Curro: no en vano, el primero fue finalista y el segundo ganador del Planeta en 1979, por eso habían sido adquiridos a un tiempo.

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Salman Rushdie: “La encantadora de Florencia” (Círculo de Lectores, 2009)

9 Octubre 2009

David Shankbone - Pia Glenn and Salman Rushdie Shankbone 2009 Vanity Fair (Wikipedia)

David Shankbone - Pia Glenn and Salman Rushdie Shankbone 2009 Vanity Fair (Wikipedia)

“Había dejado de hablar la lengua de Timur, el chagatai, así llamada en honor de un hijo de Gengis Kan, y adoptado, en su lugar, primero el persa y después el habla mestiza y bastarda del ejército en marcha, el urdu, el idioma de los campamentos, en el que media docena de lenguas entendidas a medias barbotaban y silbaban y producían, para sorpresa de todos, un sonido nuevo y hermoso: un idioma de poetas nacido de boca de los soldados.” (p. 40-1).

“Y aprendió la dignidad de lo que se ha perdido, y a perder, y cómo purificaba el alma aceptar la derrota, y a dejarse ir, a no caer en la trampa de aferrarse demasiado a lo que se desea, y aprendió lo que era el abandono en general, [...], y las mejores tácticas de defensa de quienes padecían carencias ante quienes no las padecían: la introspección, la prevención, la astucia, la humildad y una buena visión periférica. Las muchas lecciones de la carencia. La carencia a partir de la que era posible el crecimiento.” (p. 43-4).

“Viajar carecía de sentido. Nos apartaba del lugar donde nuestra presencia tenía un significado, y al que conferíamos un significado consagrándole la vida, y nos transportaba a mundos de fantasía donde éramos, tanto nosotros como nuestro aspecto, francamente absurdos.” (p. 52).

“-[...] Para una mujer como yo, la venganza es un lujo inasequible, como las perdices, o la infancia.” (p. 66).

“(Si el hombre había creado a Dios, el hombre podía descrearlo también. ¿O era posible que una creación escapara al poder del creador? ¿Podía un dios, una vez creado, ser indestructible? ¿Adquirían tales ficciones una autonomía respecto de la voluntad que las hacía inmortales? El emperador desconocía las respuestas, pero las preguntas en sí parecían en cierto modo respuestas.)” (p. 84).

“-Según Cicerón -dijo Niccolò, recordando-, esta técnica la inventó un griego, Simónides de Ceos, que acababa de abandonar una cena con gran concurrencia de hombres importantes cuando se derrumbó el techo y todos perecieron. Cuando le preguntaron quién había allí presente, logró identificar a todos los muertos recordando el lugar que ocupaban a la mesa.” (p. 158).

cyberuly - The Forgotten Memories Theatre (Flickr)

cyberuly - The Forgotten Memories Theatre (Flickr)

“La historia era totalmente falsa, pero la falsedad de las historias falsas a veces tenía su utilidad en el mundo real,…” (p. 163).

“El pasado era una luz que, debidamente orientada, iluminaba el presente con más intensidad que cualquier lámpara contemporánea.” (p. 244).

“Mogor tenía razón. «La maldición de la raza humana no es que seamos tan distintos unos de otros, sino que seamos tan parecidos.»” (p. 301).

“…¿no era una especie de infantilización del yo renunciar al propio poder de actuación y creer que tal poder residía fuera de uno mismo y no dentro?” (p. 309).


¡Bendita memoria tramposa!

9 Septiembre 2009

Nationaal Archief - Ostrich reads newspaper of caretaker (Flickr)

Nationaal Archief - Ostrich reads newspaper of caretaker (Flickr)

Para inaugurar este septiembre -¡emocionado saludo tu llegada!- he incluido algunos extractos de Mañana en la batalla… que me han parecido especialmente singulares.

Con esta novela descubrí, como lector, a Javier Marías: pasado el capricho aunque no el gusto por otros autores,  supe inmediatamente que, fuese cual fuese la obra de este Marías, iba a rastrearla, a seguirla como fascinado sabueso. Así ha sido. Recuerdo que esta primera novela que me inauguró como lector suyo la tomé de una estantería en la biblioteca municipal de Tarifa, quizá porque me atrajo especialmente el título, cita shakesperiana que me hizo creer que iba a abrir alguna especie de novela histórica: nada más lejos de lo que en realidad es. Leer el resto de esta entrada »


Javier Marías: “Mañana en la batalla piensa en mí” (Random House Mondadori, 2006)

1 Septiembre 2009

“Eso es lo que el pánico hace y lo que suele llevar a la perdición a quienes lo padecen: les hace creer que, dentro del mal o el peligro, en él están sin embargo a salvo.” (p. 40).

“…la memoria individual no se transmite ni interesa al que la recibe, que forja y tiene la suya propia.” (p. 70).

“…las ridículas investiduras honoris causa (no hay quien resista un birrete con flecos),… (p. 75).

sternenrauschen - Javier Marias ~ Tomorrow in the Battle Think On Me (Flickr)

sternenrauschen - Javier Marias ~ Tomorrow in the Battle Think On Me (Flickr)

“Es curioso cómo el pensamiento incurre en lo inverosímil, cómo se lo permite momentáneamente, cómo fantasea o se hace supersticioso para descansar un rato o encontrar alivio, cómo es capaz de negar los hechos y hacer que retroceda el tiempo, aunque sea un instante. Cómo se parece al sueño.” (p. 77).

“Hay un verbo inglés, to haunt, hay un verbo francés, hanter, muy emparentados y más bien intraducibles, que denominan lo que los fantasmas hacen con los lugares y las personas que frecuentan o acechan o revisitan; también, según el contexto, el primero puede significar encantar, en el sentido feérico de la palabra, en el sentido de encantamiento, la etimología es incierta, pero al parecer ambos proceden de otros verbos del anglosajón y el francés antiguo que significaban morar, habitar, alojarse permanentemente (los diccionarios siempre distraen, como los mapas).” (p. 83).

“…busqué entre sus páginas las esquelas tan abundantes, y allí estaba ya la de Marta dando una apariencia de orden a su muerte desordenada,…” (p. 90).

“…los niños carecen de visión de futuro y para ellos sólo existe el presente -no el ayer malsano y rugoso y quebrado ni el mañana diáfano y plano-, pareciéndose en eso a algunas mujeres y también a los animales,…” (p. 94).

“Lo más intolerable es que se convierta en pasado quien uno recuerda como futuro.” (p. 148).

“…cuando nadie deja nunca de estar en la vida mientras tenga conciencia y baraje recuerdos, es más, son los recuerdos los que hacen a todo vivo peligroso y deseante y siempre a la espera, es imposible no poner y cifrar los recuerdos en el futuro, es decir, no apuntarlos sólo en el haber perdido sino también en el debe y en lo que está por venir, hay ciertas cosas que uno no concibe que no vayan a repetirse,…” (p. 172).

“…hay quien cree que la intensidad de sus sentimientos es una garantía, los sentimiento exaltados se confunden con los procederes rectos.” (p. 335).

“…el viento me había encrespado más, también a ella un poco, el viento enloquece,…” (p. 338).

soulrush - Tomorrow In The Battle Think On Me. (Flickr)

soulrush - Tomorrow In The Battle Think On Me. (Flickr)

“Y cuán poco va quedando de cada individuo en el tiempo inútil como la nieve resbaladiza, de qué poco hay constancia, y de ese poco tanto se calla, y de lo que no se calla se recuerda después tan sólo una mínima parte, y durante poco tiempo: mientras viajamos hacia nuestra difuminación lentamente para transitar tan sólo por la espalda o revés de ese tiempo, donde uno no puede seguir pensando ni se puede seguir despidiendo: ‘Adiós risas y adiós agravios. No os veré más, ni me veréis vosotros. Y adiós ardor, adiós recuerdos’.” (p. 347).


Michel Houellebecq: “Las partículas elementales” (Anagrama, 2008)

21 Agosto 2009

“De adolescente, Michel creía que el sufrimiento otorgaba al hombre una dignidad adicional. Ahora tenía que reconocer que estaba equivocado. Lo que otorgaba al hombre una dignidad adicional era la televisión.” (p. 120).

RossinaBossioB - Partículas elementales 4 (Flickr)

RossinaBossioB - Partículas elementales 4 (Flickr)

“Bruno tenía razón, el amor paterno era una ficción, una mentira. Una mentira es útil cuando permite transformar la realidad, pensó; pero cuando la transformación fracasa sólo queda la mentira, la amargura y la conciencia de la mentira.” (p. 170).

“La tradicional lucidez de los depresivos, descrita a menudo como un desinterés radical por las preocupaciones humanas, se manifiesta ante todo como una falta de implicación en los asuntos que realmente son poco interesantes. De hecho, es posible imaginar a un depresivo enamorado, pero un depresivo patriota resulta inconcebible.” (p. 227-8).

RossinaBossioB - Partículas elementales 3 (Flickr)

RossinaBossioB - Partículas elementales 3 (Flickr)

“El yo es una neurosis intermitente, y al hombre le faltaba mucho para estar curado.” (p. 237).

“La desgracia sólo alcanza su punto más alto cuando hemos visto, lo bastante cerca, la posibilidad práctica de la felicidad.” (p. 249).


Con sabores de Macondo

13 Agosto 2009

Visentico / Sento - Buena pregunta... (Flickr)

Visentico / Sento - Buena pregunta... (Flickr)

Hace unas semanas, al comprar el diario Público, se podía también adquirir un libro por sólo 0.50 €. No pude resistirme a la tentación y me acerqué al quiosco a agenciarme un ejemplar de cada uno. Lamentablemente sólo me llevé el periódico pues el libro no lo tenía el vendedor y sólo pude dejarlo encargado -quizá el distribuidor no lo había dejado o sólo entregó unos pocos ejemplares que estaban acabados al llegar yo: en cualquier caso se reducía al absurdo el motivo de la promoción pues yo fácilmente podría haber desistido y dejado el diario en la estantería. Leer el resto de esta entrada »


Gabriel García Márquez: “Memoria de mis putas tristes” (Mondadori, 2004)

11 Agosto 2009

“Escribo esta memoria en lo poco que queda de la biblioteca que fue de mis padres, y cuyos anaqueles están a punto de desplomarse por la paciencia de las polillas.” (p. 35).

londonconstant - Las fundamentalistas iraníes han prohibido la publicación... (Flickr)

londonconstant - Las fundamentalistas iraníes han prohibido la publicación... (Flickr)

“Tengo muy mala química con los animales, por lo mismo que la tengo con los niños antes de que empiecen a hablar. Me parecen mudos del alma. No los odio, pero no puedo soportarlos porque no aprendí a negociar con ellos.” (p. 52).

pelicano77 - Las tristes de Macondo (Flickr)

pelicano77 - Las tristes de Macondo (Flickr)

“…así como los hechos reales se olvidan, también algunos que nunca fueron pueden estar en los recuerdos como si hubieran sido.” (p. 61).


Vladimir Nabokov: “Lolita” (Anagrama, 2009)

20 Julio 2009
onno de wit - Nabokov, Lolita (Flickr)

onno de wit - Nabokov, Lolita (Flickr)

“Durante mis relaciones con las mujeres, regidas siempre por el principio higiénico de que no deben almacenarse en el organismo aquellos humores susceptibles de volverse rancios y perjudicarlo, me mostraba práctico, irónico, enérgico.” (p. 22-23).

“…con la perfecta impunidad que nos concedemos cuando soñamos.” (p. 24).

“Creo llegada la hora de hacer una curiosa confesión. Se reirán, sin duda, pero lo cierto es que nunca llegué a saber cuál era mi situación legal.” (p. 211).

“Porque cada noche -todas y cada una de las noches- Lolita se echaba a llorar no bien me fingía dormido.” (p. 217).

“Daba luz a la escalera una ventana de celosía de cristales translúcidos; todos eran blancos, excepto uno, de color rubí; y su incongruencia entre el resto de los rectángulos, ya que semejaba una herida sangrante, y su posición asimétrica -de hecho, recordaba la que habría ocupado un caballo sobre el tablero tras haber realizado su primera jugada- me turbaban de un modo desconcertante.” (p. 237).

monica zandi - lo.lee.ta (Flickr)

monica zandi - lo.lee.ta (Flickr)

“…un gran San Bernardo que tenía las cuencas de los ojos de un color que recordaba el de los pensamientos.” (p. 263).

“…la impresión general que deseo ofrecer es la de una puerta lateral que se abre  de repente en pleno fluir de la vida, por la cual penetra una ráfaga de negro tiempo rugiente que sofoca con el latigazo de su viento huracanado un grito de solitaria desesperación.” (p. 312).

Patricio Cueto Rua - Windshield (Flickr)

Patricio Cueto Rua - Windshield (Flickr)

“Y al fin me encontré en medio de la llovizna del día moribundo, con los limpiaparabrisas en pleno funcionamiento, pero incapaces de apartar mis lágrimas.” (p. 345).


Georges Perec: “Las cosas” (Anagrama, 2008)

12 Julio 2009

“En pleno día, la luz, entrando a chorros, daría a esta estancia un tono algo triste, a pesar de las rosas. Sería una estancia para el atardecer.” (p. 15).

[FragilinvenciblE] - Sin título (Flickr)

FragilinvenciblE - Sin título (Flickr)

“Sucumbían ante los signos de la riqueza: más que gustarles la vida, les gustaba la riqueza.” (p. 29).

“…que no era cierto que L’Express fuera un periódico de izquierdas, pero que no cabía duda de que era un periódico siniestro.” (p. 48).

 

[ el ojo fisgón ] - les choses, de georges perec (Flickr)

el ojo fisgón - les choses, de georges perec (Flickr)

“En el mundo en que vivían, era casi de rigor desear siempre más de lo que se podía adquirir.” (p.52).

“…la impresión casi exactamente contraria y casi exactamente semejante a la que produce la velocidad, de una formidable estabilidad, de una formidable plenitud.” (p. 66).

“No quedaba nada. Llegaban al fin de todo, al término de aquella trayectoria ambigua que había sido su vida durante seis años, al término de aquella búsqueda indecisa que no los había llevado a ninguna parte, que no les había enseñado nada.” (p. 148).